Parecía imposible que mi modus operandi finalmente pudiera cambiar. El estilo de vida que he llevado desde los... ¿9 años? por fin ha tomado el atajo que siempre ha querido tomar y que jamás ha tenido la suficiente fuerza de voluntad como para decidirse a hacerlo.
Me hallo en 88kg en este punto del día. Y aunque en el fondo sigo teniendo esa pequeña obsesión por perder peso (como bien contaba en mi última entrada), ya no considero semana perdida el que me pese un domingo y pese lo mismo que el domingo anterior. Hay semanas que literalmente no pierdo nada, e incluso hay algunas que gano algún que otro gramo. Y si bien anteriormente esto hubiera sido motivo para que, cegada por mi frustración, hubiera ido a "llorar las penas" comiendo 500gr de pasta con extra de queso mientras me preguntaba que por qué no adelgazaba; hoy en día simplemente me recuerda que aunque no haya perdido peso; mi cuerpo se ha acoplado al peso que marca la báscula. Y no puedo evitar sino sonreír.
Últimamente no escribo muchas entradas, pero es porque le he estado dando vueltas al tema y realmente... ya está todo dicho. Simplemente puedo ir actualizando esto acorde a lo que voy perdiendo y cómo me voy encontrando - y también en el caso de que surgiera un tema que no haya comentado. Por eso os digo que si queréis que debata algún tema, si queréis que escriba sobre algo... no dudéis en hacérmelo saber en los comentarios (lugar donde contesto a TODO y a todos, si es que me necesitáis para algo), porque estaré encantada de hacer una entrada al respecto.
Que no hayan entradas diarias no significa que no esté. Siempre estoy. Si me necesitáis... ¡ya sabéis! Muchísimo ánimo para cada uno/a que se encuentre luchando para alcanzar la vida que siempre ha querido tener. Se puede conseguir. Y os lo dice una persona que llevaba estancada en el mismo modo de vida desde que era una niña, pensando que la vida que siempre he querido tener tan solo se hallaba en mis sueños... Nada más lejos de la realidad.







