domingo, 4 de agosto de 2013

Problemas





Para quien haya solido venir a leerme en más de una ocasión, sabrá que hace tiempo escribí una entrada, llamada “El hombre, ese gran desconocido”, en el que explicaba cómo un amigo de una amiga mía se interesó en conocerme por verme en fotos de redes sociales. Si no la has leído y te importa mínimamente esta entrada, porque te aburres o no tienes otra cosa mejor que hacer que leer a la extraña Bradshaw, te aconsejaría leer esa entrada antes para enterarte un poco del percal.

Hace poco conocí a Eric. Sí, en persona. Yo creo que sobreviví porque estaba borracha. Prácticamente nunca me ha dado por salir por miedo a que me vean y que me juzguen, pero esa noche salí a por todas y sin ningún complejo encima (aún no sé el truco… cuando me entere, os lo contaré). Y digo que sobreviví estando en ese estado porque, si no hubiera tenido ese mínimo de chispeo en el cuerpo, probablemente no me hubiera atrevido ni a girar la esquina donde se encontraba.

Fue un encuentro… extraño. Más bien fuimos por mi amiga Zara, que hacía tiempo que no le veía y oh, qué casualidad, recibió un whatsapp de él diciéndole que andaba por la zona. Así que cuando Zara nos comentó el acto de ir a verle, no se me subió nada a la garganta porque básicamente iba ciega de cojones.

Lo poco que recuerdo… era su mirada atravesándome, pero por la mitad. Para las chicas que normalmente estén acostumbradas a ligar y tengan un cuerpito modesto, sabrán qué clase de mirada es esa. Porque es la típica mirada de cuando le puedes llegar a interesar a un tío. Y más cuando estamos rodeados de gente y haga lo que haga siempre tiene un ojo puesto en ti, descaradamente.

El encuentro solo duró unos cinco minutos o diez, porque con las mismas él entró al bar donde estaba y nosotros seguimos nuestra ruta de alcohol, pero…  Fueron suficientes como para estar creándome la película de mi vida. Sabía que en el fondo hubo una temporada pasada en la que quiso conocerme y que le atraía visualmente (hablemos de la cara, porque en su momento poco más pudo ver), y sumado a lo que estaba viviendo en ese momento… Fue lo que me hizo perder la cordura (la poca que me quedaba). Aparte, es el tipo de chico que te atrae por cómo es personalmente (típico malote rebelde protector, que pasa de novias pero suele tener aventuras bastante amenudo, y que extrañamente te atrae que sea así), independientemente de cómo esté físicamente (que nada mal.)

Todo esto viene porque el Sábado que viene lo voy a volver a tener que ver sí o sí. Y puede que el encuentro dure algo más de 10 minutos. Y yo ya estoy con el nudo en la garganta enlazado con el estómago por ese momento. ¿Por qué? Porque me creo falsas expectativas. Desearía ponerme mis mejores galas, e ir divina solo para que ese día me besara apasionadamente (¡Mi primer beso, por Dios!). Me conformo con ese día. Me conformo con entregarme a ese chico (al primer chico de mi vida) de la manera más light que existe. Porque nada deseo más que sentirme deseada, y poder llegar a atraer a alguien del sexo opuesto y de mi misma edad.

Pero mi parte realista me azota duramente… Todo lo anterior es lo que mi cabeza soñadora me está haciendo repetir en mi interior cual runrún, para alimentar toda esta fantasía y motivarme a perder 50kg para el Sábado y verme radiante. Pero… ¿Y si solo me estaba mirando porque estaba flipando que la tía que le pudo atraer en una foto, daba un asquete tremendo? Jajajajajajaja. Y que realmente me vea y pase de mi cara ese día. Que ni siquiera hablemos… No lo sé, por poder, es posible… Pero soy tan jodidamente masoca, no lo sabéis bien. El hecho de alimentar mi cerebro a fantasía pura aun a sabiendas que luego no puede pasar nada, me hace sentir plena y feliz, como si en cierta manera por pensar todas las posibles opciones que pudieran pasar las hicieran más reales, o más factibles.

También es lo que he estado haciendo toda mi vida… Soñar. No puedo cambiar ese hábito tan importante.

Supongo que ya os contaré el tercer capítulo de este culebrón. Con final triste, o feliz. Porque para bien o para mal, el Sábado será un final (dudo volverle a ver en un futuro, al menos de forma segura.)

Con respecto al peso, no me he pesado este fin de semana pasado, prefiero pesarme directamente el Sábado por la mañana, y poner todo lo que he perdido el Domingo + último capítulo de la telenovela.

¡Que os vaya bien, y sed felices!

miércoles, 24 de julio de 2013

Summer

"No importa lo lento que vayas, siempre y cuando no te detengas."




No he escrito mucho últimamente porque he pasado por una etapa algo malilla personalmente, aparte de que he estado viajando nada más coger las vacaciones de verano. Siento mucho esta ausencia. Aunque ya sabréis que no he dejado de pasar por aquí para leer vuestros comentarios y contestarlos.

Quiero comentar mi progreso y mi actitud con respecto al peso.
 
Llevo un mes con un parón bastante importante, no he engordado ni un solo gramo, pero tampoco he adelgazado. Puede deberse a esta etapa de la que he hablado antes, o al menos en su mayor parte.
Pero ya me he recuperado y tengo la intención y meta de que el 1 de Septiembre me pese y que lo que me separe de la recta de los 80kg sea un máximo de 5kg por arriba (es decir, 95).

Esta semana he comenzado a añadir deporte (unos 40 minutos al día) y variedad de comida a mi dieta. He de decir que hacía como cinco siglos que no movía un músculo para hacer ejercicio en condiciones, y que aunque me costara horrores (mi respiración se desequilibraba con bastante facilidad, y tenía que hacer muchos parones porque si no me daba un alguito), tras la sesión, pude disfrutar de algo que había olvidado: la satisfacción del esfuerzo mientras el sudor recorre tu espalda gratificantemente. Saber que el tiempo que has estado ocupada en hacer sentadillas, abdominales, y demás ejercicios han servido para quemar grasa de tu cuerpo, y nada más.




Quiero ver si tengo mejores resultados cuando me pese el domingo, espero ansiosa que así sea. De ser así, haré una entrada comentándolo, de no serlo… Me tiraré por un puente. Pero tranquilos, que habrá entrada también.

Espero que estéis teniendo un gran verano, y que si tenéis metas, ¡las vayáis cumpliendo poquito a poco y sin pausa!

miércoles, 26 de junio de 2013

Criss



He visto alguna foto de esta chica navegando por internet, pero hace poco di con el resto de sus fotos y es admirable el cambio logrado, y lo mejor es el aspecto saludable que desprende.

Su nombre es Criss, vive en Lousianna y ha conseguido perder más de 27 kilos en dos años y medio.
















Creo que siempre es mucho más inspiracional ponerle rostro al caso en cuestión, personificándolo para aún más aferrarnos a la idea de que es posible y se puede lograr siendo dedicada y echándole un par.

Y sí, esta chica tiene "marcas", y las enseña con el total orgullo que debería al haber conseguido lo que ha conseguido. Nadie es perfecto.


 

jueves, 13 de junio de 2013

Modo de vida: obesidad



Hay mucha gente que es obesa y se autodefine como "feliz", y da a entender que no tiene el más mínimo complejo a la hora de vivir.

Pero yo veo este tipo de imágenes (que encontré un blog en el que se "admira" la gordura)...















 ...Y tan solo veo una burda máscara de hipocresía y mentira.

No encuentro el atractivo por ninguna parte, por mucho que la persona en cuestión intente vender que la "gordura es sexy." Habrán gustos y gustos, respetables son, pero me parece enfermizo que te puedas sentir de ese modo bajo piel de una persona obesa, como en la de una persona extremadamente delgada.

Mentiras y más mentiras. Te engañas a ti mismo creyendo que te aceptas tal y como eres, porque en el fondo sabes que no es así. Al menos si todavía no has comenzado a vivir. Y por esto último me refiero a que, una mujer ya adulta, obesa, pero casada y con hijos, lo mismo no tiene la misma motivación (o más bien no tiene la misma necesidad) de adelgazar y sentirse atractiva porque ya lo tiene "todo", no necesita esforzarse en ese nivel, tan solo lo haría por estimulación propia. Tiene a personas que la aceptan tal y como es, y la quieren. Tiene una familia. ¿Para qué quiere más?

Pero una persona que está comenzando a vivir, y tal y como están las cosas hoy en día, no puede pretender llevar un estilo de estas dos vidas (y me aventuraría a decir que más fácil lo tendría una anoréxica/bulímica, que alguien con obesidad) sin que te afecte, y sin que puedas vivir tu vida sin límite alguno.
No existe un gordito feliz. Existe gente que es débil, y no tiene la suficiente fuerza de voluntad como para coger las riendas de su propia vida, encerrándose en la comida, porque es el medio más fácil y rápido para tener esa sensación de sentirse pleno, aunque sea a corto plazo.

Es fácil engañarse y decir que te importa una mierda lo que opinen de ti, y comerte ese burrito o esa hamburguesa. Puedes seguir pretendiendo que te afecta nada y menos de cara a tu familia, o amigos, que sabes que la verdad resurgirá en esas noches de soledad y pensamiento.
Es más fácil engañarte de esta manera, que aceptar que tienes un problema, que además afecta a tu salud, y que te impide ser feliz.

Puede que esté equivocada, y que exista ese mundo paralelo de confetis y colores en el que la sociedad te acepte tal y como seas, y puedas vivir todos los romances del mundo entero y sentirte plena y entregada sin pensar en las lorzas que te cuelgan. Sin sentirte cuestionada, ni juzgada por la calle o conociendo gente... Así que, cuando vea por mí misma que esto puede existir; borraré esta entrada. Mientras tanto...

lunes, 10 de junio de 2013

Defectos

"En una entrada dijiste que podíamos decirte que habladas de algo que quisiéramos saber nosotros/as que te leemos, A mi.. Me gustaría que dieras tu opinión sobre el tema de las estrías y todo ese mundo de.. 'marcas que te marcan para siempre' aunque hay personas a las que no les sale nada.. Cuando este es mi peso las tendré y seguiré sintiéndome mal y No querré enseñar mi cuerpo.. No sé si me explico.. Lo dicho me gustaría que dieras tu opinión amplia ya que creo que es interesante y forma parte. Gracias.. Desde Barcelona saludos mil!"


Echaba de menos un comentario así. ¡Me gusta que interactuéis conmigo, y que me propongáis cosas! al fin y al cabo este blog también es vuestro, a pesar de tenerlo últimamente algo abandonado... Jamás me olvido de pasar por aquí.




Defectos. A decir verdad siempre he tenido en mente escribir sobre este tema, y en cierto modo lo he ido comentando en pequeñas dosis en otras entradas. Pero este comentario ha sido el pequeño empujoncito para hacer un croquis más a fondo.
Yo tengo defectos más allá que la simple obesidad. La única diferencia es que la obesidad engloba el 70% de todos ellos. Pero bien es cierto, que en el momento en que el 70% desaparezca, saldrán a relucir el 30 con mucha más claridad de lo que nunca hayan salido antes.
¿Me preocupa? . Sé que el día de mañana, cuando me pueda poner el biquini que siempre he querido ponerme en verano, mi sonrisa se irá desdibujando lentamente al ver mi reflejo en el espejo. Porque estrías, celulitis, y demás pequeñas historias estarán ahí, como si de marcas de guerra se tratasen, recordándote lo que una vez fuiste y lograste superar.
Pero el caso es que... esos mismos defectos los tengo ahora mismo. Y tú también. Seguirás teniéndolos estando delgada, gorda, o simplemente estando. Así que pienso que cuando me mire al espejo ese día, me vendré abajo al ver todas esas marcas, pero me recordarán que fui fuerte y pude superar el verdadero motivo de mi infelicidad.
Esto no quiere decir que me de menos vergüenza enseñarlo. Me lo dará. Y tendré que buscar prendas que los tapen en cierta manera o me "disimulen". Habrá épocas del año que me calentaré más la cabeza en ese aspecto que en otras. Pero es el precio que tengo que pagar por no haber cuidado de mí misma desde que tengo uso de razón. Yo he sido dueña de mis actos y de abrir mi boca para comer todo lo que he comido para llegar a donde estoy ahora, por lo tanto, tengo que ser consecuente con las "consecuencias".
Una chica de 24 años, con buen cuerpo y sin ningún tipo de defecto físico visible, puede decir que o ha tenido suerte por haber nacido con esa complexión, o que se lo merece por su esfuerzo y sacrificio de haber aprendido a comer y llevar una vida sana. Nosotras/os, que no lo hemos hecho, no podemos quejarnos por no ser igual que esta chica.


 Por lo tanto y en conclusión, repito lo dicho; Hoy en día, el mayor complejo de mi vida es la obesidad. Sé que sin ese complejo, seré capaz y tendré la fuerza necesaria como para enfrentarme a lo que pueda venir después. Complejos y defectos tenemos todos, y aparecerán nuevos que añadir a nuestra colección conforme pase el tiempo. Así que si tienen solución; combátelos. Si no lo tienen, aprende a quererlos.

Bradshaw

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